Enanos del Caos

Al este del Viejo Mundo, más allá de las Montañas del Fin del Fin del Mundo, se alzan las fortalezas de Obsidiana donde residen los malignos adoradores de Hashut, el Dios Toro y Padre de la Oscuridad. Los enanos hace muchos siglos intentaron colonizar dichas tierras, ricas en minerales, pero se encontraron con algo que no esperaban: la influencia corruptora del Caos.

Los Enanos del Caos son similares a sus parientes: duros, resistentes y gruñones. Pero el habitual rencor de esta raza terminó convirtiéndose en malicia. Una vez se establecieron, buscaron esclavos entre los goblinoides circundantes (a los que un Enano decente habría cortado la cabeza sin más), para trabajar en las minas y fábricas. A diferencia de sus primos lejanos, los enanos comunes, los Enanos del Caos utilizan la magia con gran habilidad, ya que gracias a ella crearon a varias especies híbridas o corrompidas por el Caos, como los Orcos Negros; aunque pagan un alto coste por ello, ya que sus brujos se convierten lentamente en piedra.

Hace mucho tiempo Hashut creo a los Centauros Toro a partir de algunos de los Enanos del Caos para ser los guardianes de sus templos. Los Centauros Toro tienen cuerpo de toro y torso de enano, consiguiendo la fuerza y velocidad de un toro, y la inteligencia y mentalidad de un enano. A parte de ser los guardianes de los templos de Hashut, también son utilizados como caballería pesada en las batallas.

Los Hobgoblins son los subalternos de los Enanos del Caos, estos goblinoides no son exactamente esclavos, ya que son utilizados como "carne de cañón" en las batallas. Se caracterizan por ser físicamente parecidos a un goblin, aunque un poco más altos. Los Hobgoblins, normalmente, luchan en grandes regimientos o montados en lobos. Solo consiguen sobrevivir gracias a la alianza con los Enanos del Caos, pues son odiados por todos los Orcos y Goblins del Viejo Mundo.

Los Enanos del Caos para conseguir al guerrero perfecto crearon a los Orcos Negros, hasta que un día, estos pielesverdes se rebelaron contra sus amos. Pero antes de que los sublevados pielesverdes consiguieran la victoria y tomaran la torre de Zharr-Naggrund, los Hobgoblins traicionaron a los Orcos Negros y a los demas esclavos en el último momento (ganandose el odio eterno de los pielesverdes). Finalmente, tras una gran derrota, los Orcos Negros fueron expulsados en masa hacia las Montañas del Fin del Mundo.

Con una economía basada, por un lado, en la extracción y comercio de minerales preciosos, y por otro, en la utilización de gran número de pielesverdes como esclavos, los Enanos del Caos dominan un imperio que se extiende desde Zorn Uzkhul (la Tierra del Gran Cráneo), al norte, hasta los límites del gran Desierto de los Aullidos, al sur, teniendo contacto con los Reinos Ogros al este. Con frecuencia, los Enanos del Caos realizan incursiones contra las tribus goblins del oeste para obtener esclavos que reemplacen a los que van perdiendo.

Cuando los enanos se enteraron de lo que había sucedido realmente con sus desaparecidos parientes, los linajes y árboles genealógicos fueron corregidos de tal modo que los familiares de los huérfanos, como ellos los llaman, no sufrieran ningún tipo de reproche o discriminación en su sociedad por tener parentesco con los Enanos del Caos. En la actualidad, cualquiera que pregunte sobre la existencia de los Enanos del Caos a un enano, lo negara rotundamente alegando que solo son un mito. Pero los Enanos del Caos han construido un gran canal marítimo que une sus territorios con los mares del norte, desde donde pronto lanzarán sus mecánicas y diabólicas flotas a la conquista de nuevos territorios y sobre todo, de nuevos esclavos.